¿Cuáles son las acciones más importantes que ha tenido el gobierno de Pedro Pablo Kuzcynski en su primer año de gestión? Mas allá de hacer un balance político o del desempeño de los ministros, se busca dar a conocer cinco acciones que pueden ser clave para cosechar impactos interesantes en el futuro. 

1. Invierte.pe  

Los gobiernos anteriores ya habían identificado que el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) era un sistema engorroso que lejos de promover la inversión en los diferentes niveles de gobierno, la frenaba, y, pese a ello, no aseguraba que las obras estén relacionadas con las reales necesidades de la gente. Entregar la responsabilidad de la ejecución de proyectos a los gobiernos regionales y locales, aunque puede ser un riesgo, permitirá que se puedan fortalecer las capacidades institucionales de los gobiernos intermedios y locales, lo cual es crucial para repuntar el proceso de descentralización. 

Además, el esquema permite la programación multianual, lo que resulta clave para anclar el presupuesto a la planificación de mediano plazo. Recordemos que la planificación y el presupuesto solían tener caminos paralelos que no siempre conversaban. El control por parte el MEF al inicio y al final del proyecto, así como buscar la reducción de sobrecostos de obras, busca minimizar el riesgo del Estado al “soltar” un poco el control de cada procedimiento permitiendo reducir los tiempos en declarar viable un proyecto.  

2. Año del buen servicio al ciudadano

La simplificación administrativa y la optimización de recursos son aspectos fundamentales para dinamizar la modernización del Estado. Con el lanzamiento de la campaña “Dime tu traba” en donde los ciudadanos podían contar su calvario burocrático sobre algún trámite especial, se lograron recopilar datos interesantes que permitieron automatizar 300 procesos que no tenían ninguna razón de ser y que no hacían más que alargar el tiempo de espera a los ciudadanos.

El solo hecho de no tener que presentar una copia del DNI para realizar un trámite ante el Sector Público, sienta las bases para que se cree una cultura en el servidor público de no pensar en el procedimiento administrativo regulado como un fin en sí mismo sino que reenfoca y revaloriza el sentido de servicio al ciudadano.

3. Destrabe de proyectos de agua y saneamiento

El “destrabe” no se ha enfocado solamente en grandes proyectos de inversión macroeconómica. Durante los primeros 100 días de gestión se destrabaron más de 170 proyectos de inversión de agua y saneamiento y con ellos, hasta mayo de este año, se lograron reducir procedimientos que permitieron concluir más de 347 proyectos a nivel nacional, lo que ha permitido que aproximadamente 1 millón más de peruanos hoy cuenten con acceso a agua potable. 

El gobierno se encuentra hoy con más de 850 obras de saneamiento en ejecución y con los 500 que están listos para iniciar, 1 millón más de peruanos se verán beneficiados al acceder por primera vez a agua potable. Un aspecto organizacional importante es que el gobierno nacional ha logrado involucrarse en la administración de las empresas prestadoras de servicio (EPS) de los niveles regionales, con quienes no había mayor coordinación ni seguimiento en las decisiones de la prestación de este servicio.

4. Creación del viceministerio de gobernanza territorial

La creación de un Viceministerio de Gobernanza territorial es una oportunidad de revalorizar el proceso de descentralización, pues tiene como eje de la gestión para el desarrollo de los territorios, el cierre de brechas y mejora de oportunidades para los ciudadanos y esto se le vincula con el fortalecimiento de capacidades institucionales de los gobiernos intermedios y locales. 

Con esta nueva organización, es más viable la posibilidad de articular en el territorio de manera holística y hacer un seguimiento coordinado y coherente con las metas de gobierno y con las necesidades de la gente.

5. #UnaSolaFuerza

La rápida reacción del Estado frente a la emergencia nacional causada por el Fenómeno del Niño Costero fue sin duda el principal punto a favor de este gobierno. Sin embargo, la rapidez no solo fue importante, sino también la capacidad de organizarse y de trabajar de manera coordinada entre sectores y entre personas que se enfocaron en objetivos comunes y no en procesos. Este aprendizaje es una oportunidad para posicionar la cultura de trabajo articulado hacia objetivos comunes. Si bien la emergencia ya pasó, debemos ser conscientes de que en el país aún existen millones de familias en situación de emergencia permanente, lo que exige la urgencia de seguir trabajando de esta manera.

¿Por qué no sentimos el cambio?

El principal desencuentro que viven los gestores públicos es que pese a haber identificado la problemática y a tener claro cuál es el mejor norte, la implementación de la estrategia se hace difícil porque el sistema burocrático lo dificulta. Lejos de minimizar lo que los tecnócratas pueden hacer por el sector público, debo rescatar el gran valor que puede aportar el conocimiento del sector privado en procesos de implementación de estrategias. Con la frase de Alfred Chandler, “la estructura sigue a la estrategia”, se puede decir que no importa (y trasladando esto a la lógica del sector público) qué tan bien diseñada pueda estar la política pública si es que no se tiene a una estructura que soporte o que permita la fluidez del proceso de implementación.

Esto significa que este gobierno, en su primer año de gestión, más que meter goles visibles para todos, se ha concentrado en rediseñar la estructura y apostar por la modernización de los aparatos administrativos, de tal manera que les sea posible implementar mejoras que los ciudadanos puedan notar en los próximos años en su propia calidad de vida.

No obstante, no se puede negar que el costo del aprendizaje de estos nuevos actores - que no son tecnócratas- (considero que es un error, y peor aún, hasta irresponsable, calificar de tecnócratas a personas que vienen del sector privado a incursionar en el sector público) para entender cómo opera la gestión pública en donde el manejo político es crucial ha sido un Congreso inmanejable y pérdidas innecesarias de ministros. Ahora que se ha empezado por limpiar la casa y se ha entendido el juego del poder, los frutos tendrán que ser la estrella en este segundo año de gobierno. ¡No se cansen!