Sabemos que los grandes líderes del sector privado defienden causas como el respeto al libre mercado y los derechos de propiedad y que muchas veces hacen un gran trabajo de incidencia pública sobre controversiales proyectos de leyes o medidas que, de alguna manera u otra, pueden ser perjudiciales para de su negocio.
Sin embargo, cada vez más son las empresas que se van sumando a hacer un trabajo de incidencia sobre temas que van más allá del core de la empresa, pero que consideran importantes y necesarias para la sociedad –y desarrollo de un país-, como es el caso de la lucha por la tolerancia e integración de la comunidad LGTBI.
Al Perú no le iría mal tener mejores leyes a favor de la comunidad LGTBI. De los 25 países que han legalizado el matrimonio gay, 19 son de la OCDE. De hecho, la OCDE realizó un extenso estudio en el 2017 sobre esta comunidad y sobre temas pendientes de inclusión para los países miembros. En este estudio se comprueba que países de la OCDE tienen una sociedad más tolerante que países no miembros.
Las actitudes hacia los homosexuales mejoran más rápidamente en países en donde se ha legalizado el matrimonio gay. Sin embargo, incluso en estos países, recomienda la OCDE, hace falta promover más políticas de inclusión de calidad laboral para la comunidad trans.
Desde el año pasado, empresas como Ipsos Perú, BCP, Inca Kola, McDonalds Perú y este año, Telefónica y Uber Perú se han sumado a la causa por los derechos de integración de la diversidad.
En un país en donde el ministro de Educación, al parecer, está impedido de decir la palabra “género”, necesitamos que el sector privado tome la verdadera causa liberal y se sume a esta lucha. Necesitamos más CEOs activistas. Mis felicitaciones a quienes ya lo están haciendo.